Una Historia al Otro Lado del Mundo


- Eso no puede ser amor, mija – ¿Cómo se me viene a enamorar de alguien que está adentro de una máquina? Tómese un mate – doña Berta, permanecía incrédula, su nieta se había vuelto una verdadera zombie.
- Abu, ¿por qué no me dejás que te enseñe? – preguntó Tamara en el enésimo intento.
- Tamy, yo ya estoy vieja para esas cosas – se resistía doña Berta.
- Abu, sólo es cuestión de tener ganas, ¿sabés que no hay edad para dejar de hacer nada? Si quisieras, podrías “hablar” con el tío Saúl, con la prima Maia..- ¿Te pusiste a pensar, abu, cuántas cosas la gente se veda y utiliza la edad como excusa?
- En mi época, todo era distinto. Nada más lindo que recibir un ramo de flores.
- Abu, no seas tan cursi.
- Ustedes los jóvenes se mofan de las cosas más bellas que tiene el amor.
- Abu, ¡dejá de hablar como una vieja!
- ¡Soy una vieja!
- ¡Vos te hacés vieja!
- Seré una vieja, pero yo sigo prefiriendo el amor romántico, ese en el que un día, recibís una carta de amor, quizá acompañada de una rosa, no me olvido cuando tu abuelo se arrodilló y me preguntó si quería pasar el resto de mi vida con él.
- ¿No tuviste ningún otro novio antes?
- No.
- Y no te volviste a casar, enviudaste muy joven.
- Es que sigo amando a tu abuelo.
- ¿Cómo podés amar a un muerto? Abuela, trato de entenderte, pero no puedo.
- Ustedes los jóvenes, viven tan rápido, todo es, todo pasa, y está bien, pero nosotros no éramos así.
- Abu, ¿nunca tuviste deseos por otro hombre?
- Bueno, los ojos están para mirar.
- Y, ¿por qué te quedaste sólo con eso?
- Mija, en el mundo de las fantasías una puede desear; eso no es problema.
- Abu, no entiendo cuál es la diferencia. Desde el momento que surge el deseo, no importa si queda en la fantasía, o se hace realidad. Inútil es negarlo, ese deseo, existe.
- Mija, usted le da muchas vueltas a todo, esa carrera de filosofía la hace enredar las cosas. Ya le dije que eso no tiene futuro.
- Abu, me gusta dedicarme a lo que me apasiona, no pienso en el dinero.
- Eso lo decís ahora, porque sos joven, y no te falta nada. Ustedes son tan inconcientes.
- Tanto como para no desperdiciar la vida, estudiando algo que no sentimos. No, abu, nunca podría.
- Tamy, yo te lo digo por tu bien.
- Abu, tantas cosas se dicen y hacen en nombre del bien.
- Cuando yo ya no esté en este mundo, un día vas a recordar mis palabras.
- Ufa, abu, no me vengas con eso, ahora estás viva, y no quiero pensar en cuando estés muerta.

Tamara no entendía cómo la gente estaba tan segura de buenas a primeras si un sentimiento era amor, o no lo era. ¿En qué se basarían para tener esa certeza? ¿O sería que para ella, como decía abu, todo tenía demasiadas vueltas? .Pero estaba segura de sí. Las cosas eran simples y punto. Lo más importante, al fin de cuentas, era la atracción, eso era indudable. Si alguien no te gusta, uno lo puede querer como hermano, amigo, pero el resto, es imposible. Y la gente que no se da cuenta. Qué cruel es que te digan “Te quiero como una amiga”. Es que te están diciendo “¡No me gustás!” Y pensar que tantas parejas permanecen juntas porque dicen ser amigos, o compañeros, o por los hijos, cuando hace rato se les acabó la pasión, pobres, le dan pena. Debe de ser lo más horrible del mundo despertar junto a alguien que no gusta. ¿Cómo soportar su aliento matutino, sus lagañas?

Tamara muy a pesar de su abuela, tenía las cosas bastante claras. Pero también tenía sus miedos. ¿Quién no los tenía?

Tamara disfrutaba ampliamente de todas las bondades de la red. ¿Quién no las disfrutaría? Ese mundo virtual, la tenía totalmente seducida. Pero, no era una adicta como su amiga Sharon, que pasaba todo el día conectada, diciendo “Ok”, como una tonta, y había olvidado por completo el mundo real. Y también su lengua madre. A Tamara le gustaba escribir las palabras completas, con sus tildes. Odiaba el Chat. Sobre todo porque percibía cómo se descuartizaban las palabras, eran burdamente simplificadas, y eso la enfurecía.

Tamara adoraba su blog, era su lugar en el mundo. Ella prefería conocer a las personas por lo que escribían, porque en un primer encuentro cara a cara, ante el miedo a ser rechazadas, caían en el riesgo de ser inauténticas. Pero la escritura, nunca miente. ¿Cuántos foros de discusión, de compartir historias en donde la gente se refugiaba tras un nick, porque no se animaban a contar esas verdades en un mundo real?

Tamara había aprendido a conocer a las personas por su prosa. Y jamás fallaba.

Fue un día que recibió un comentario que la intrigó. Firmaba “Ian”. Decía que los uruguayos eran todos unos mediocres, y que no tenían remedio. A Tamara el nacionalismo herido le afloró por todos los poros. Lo peor, Ian era Un uruguayo radicado en Suecia. ¿Cómo podía renegar de la patria que lo vio nacer? Sería porque se había acostumbrado al frío polar. ¡Bah!, no era problema suyo. ¿Qué le importaba a ella? Según Ian, los uruguayos no tenían hábitos de trabajo, vivían en la chiquita, y su horizonte era bien pobre. Sus palabras estaban cargadas de desprecio.

Ian hizo unas breves exposiciones en el blog. Sus comentarios eran demasiado soberbios, hasta que un día se despidió: “Es una pena que no salgas de ahí, vas a terminar como los demás”.
Seis meses después encontró un e-mail con Asunto “Necesito hablar”. Era de Ian. Un colega suyo acababa de suicidarse. Ian estaba conmocionado. Decía que no comprendía, que lo tenía todo: éxito en el trabajo, con las mujeres, buen pasar. Y se reprochaba por no haberse dado cuenta que algo estaba muy mal.
Vos no te imaginás lo fríos que son los suecos”.
Ian era hijo de exiliados. Había sido un golpe muy duro salir un día de Uruguay, para nunca más volver. Dejar sus cosas, su infancia…
Tamara le explicó que hay cosas contra las que nada se puede hacer. Que cada uno carga con su propia su cruz. Que si su colega no pidió ayuda, era imposible haberla brindado.

Ian no volvió a escribir. Pasaron dos meses.
Su siguiente e-mail fue para pedirle una foto. Decía que la imaginaba linda.
Tamara, sin pensarlo mucho, le mandó una en Río de Janeiro.
Linda e inteligente”, fue su respuesta. “Si una mujer no es linda e inteligente, no me molesto en hablarle” concluía.
¡Qué petulante! ¡Debía de ser feo!. Y por eso se defendía con su espada verborrágica.
Tamara le pidió una foto. “No tengo” fue la respuesta.
Qué verso. Sería feo, seguro.
Tamara quería aunque sea, conocer su voz. Le pidió que la llamara por teléfono.
Un día de estos”.

Tamara se halló pensando en Ian más de lo que hubiese querido. ¿Cómo sería su rostro? ¿Y su voz? Ya no le importaba. Lo que conocía de Ian, le encantaba. No importaba si era el hombre lobo. Ya estaba totalmente seducida. Y confirmaba otra teoría. “Si un hombre es inteligente, su físico, no interesa. Pero ante un tonto, no hay lo que hacer”.

Tenía tantas ganas de conocerlo.
Todo sigue igual que cuando te fuiste. La rambla, tu barrio ¿No te gustaría verlo?
Ya te lo dije: Yo a Uruguay no voy a volver jamás. Puedo conocerte en Buenos Aires, pero no me pidas que pise Uruguay”.
Tamara estaba triste. No había alternativa. Ir a Suecia buscando a alguien que una no conocía, era una locura. Pero, perderse la posibilidad de verlo; otra.
Además, Tamara tenía miedo. ¿Y si una vez frente a Ian no resultaba ser lo que había imaginado? ¿Y si se había enamorado de un abstracto? ¿Y si no se daba la piel? Tamara no sabía cómo era Ian. Se lo había imaginado de mil formas diferentes, pero lo cierto es que, en concreto, nada sabía. ¿Por qué no había querido enviarle una foto? ¿Tendría miedo que ella huyera despavorida? Pero Tamara sabía de amores que habían comenzado en la Web. Y habían superado la prueba.

- ¿Todavía seguís conectada? ¡Cómo los jóvenes se entretienen con esas cosas! ¡Se te enfría la pasta!
- Abu, ya voy.

Anna Donner Rybak © 2007

¿De verdad; te ama?



Cada vez que alguien (se) pregunta: “¿Te ama de verdad?”, o se refiere al concepto (en mi opinión absurdo), del "verdadero amor", yo pienso: ¿ Cómo será el amor “de mentira”?,¿ cómo se materializa?.

Yendo un poco más allá, vemos que la cuestión se origina, cuando el machito clasifica a sus conquistas: “Esta mujer es sólo para tener sexo”, o, “A esta mujer, la amo”.

Algo así como: “Esta mujer es un objeto de uso descartable” o “Esta mujer es DIGNA de ser amada”.
(¿Digna?, Ah, mirá vos. ¿Así que solo algunas MERECEN ser amadas?).

Sería como una oposición de roles: O se ama, o se (ya saben). O, o.
( ¿Y por qué el “o” ? ¿ Y el “y”?).

Es esta disociación, que origina el fracaso de tantas y tantísimas relaciones de pareja.

No viene mal recordar, que hemos crecido en medio de culebrones del corazón, siniestras historias en las cuales él/ella ric@, poderos@, bell@, el/ella pobre,débil… (por supuesto el primero en pareja con otra persona, el segundo, casi nunca , já, ¿ por qué ?), vale decir que ese concepto del amor se asocia más bien a relaciones de dependencia, esa figura “paternal”, ese príncipe que va venir a rescatarnos en un hermoso y blanco corcel..

Cuando no las que hemos tenido la desventura de leer la colección completa de “Mis cuentos de hadas”, cuyo final siempre (pero siempre era): “Se casaron, vivieron felices para siempre…

Así que, hemos mamado (todos más o menos), una visión bastante distorsionada de las Cosas.

Ellos tienen terror que los quieran cazar (que quieran casarse con ellos), y ellas tienen terror que las vayan a usar (Que el chico vaya a regocijarse con sus amistades de cómo se transó a esa “minita”, qué “fácil” que es.. ), ¡como si tener sexo significase descender al peor de los infiernos!

Entonces, cuando la infeliz quiere que le digan algo que le levante la autoestima, como para no sentirse pura y exclusivamente un objeto, él la mata de tristeza: “Me gustás… te aprecio mucho.. ¡pero no te amo!

¡Fá! Como si la mujer en cuestión quisiera ya casarse. Pero, es de buen caballero no comprometerse (me pregunto si esos caballeros conocen el verdadero significado del vocablo, que no implica necesariamente abocarse a una relación oficial).

Ni que hablar, si alguno de los implicados ostenta una libreta del registro civil. ¡Valgame santísimo dios, pecado concebido! (En el nombre del padre, ¿qué has hecho, ‘j@ mí@?)

Siempre tuve especial debilidad por todos los efectos (negativos) que el concepto Amante genera en esta hipócrita SOCIEDAD.

¿Imposible? ¿Prohibido? ¿Vértigo? ¿Adrenalina? ¿Vida? (Yo creo que todas esas cosas se pueden sentir ya sea con tu pareja, o con quien no es tu pareja, creo que la cosa no pasa por la "oficialidad" del vínculo). ¿O tu pareja no es tu amante? (En ese caso, las cosas están muy mal).

Pero tanto tiempo nos pasamos decidiendo si es correcto, si es amor, si es "de verdad", el qué dirán, etc, etc... Y la vida se va.... Inútil resulta devanarse los sesos, analizando…

Yo creo que la cuestión pasa por otro lugar (totalmente) distinto:

-Sentirse-parte.
-Amante y Amad@.
-Desear y ser desead@.
¿Qué cosa puede ratonear más?
¿Qué cosa es más divina que sentirse pensado por el ser que uno ama?
¿Qué cosa es más divina que sentirse deseado por el ser que uno desea?

Anna Donner Rybak © 2011

¿Por qué?


Esta pregunta se me repite durante todo el día.

Una voz proveniente del interior profundo, como los discos de pasta que se rayaban, me dice todo el tiempo: ¿por qué te suceden a ti cosas tan tristes?

Yo se que hay ahora mismo varias personas que bajo un frío glacial, están durmiendo en la calle, también sé que hay otras personas que viven en ranchos de lata con ventanas de nylon, pero la de mi inconciente profundo no deja de preguntar por qué.

No entiendo qué sucede.

No entiendo La Crueldad, (soy incapaz de pararme en ese lugar).

No entiendo porqué cuando uno da el amor más puro, a los hijos, a la pareja, la relación se vuelve inversamente proporcional.

A cada ser amado, uno entrega el corazón, la comprensión, y recibe una puñalada.
Cuanto más amor más puñaladas.

¿Será que sólo uno conserva el cuerpo y hay una esencia diferente albergada ahí que no es la suya , y que no se la han presentado y por eso se llevan mal con ella?

Cada día va quedando menos, cada día amputan un pedazo nuevo. Así como esa hoja de revista, que un niño recorta una foto, y luego otra, y luego otra y al final lo que queda de papel es casi Nada.

Ahora uno es casi Nada.

Recortada su fuerza, despojado de sus sagrados tesoros.

Amputaron la carrera de madre por la mitad.

Ahpra el ser.madre es una recta en el tiempo que alguien en algún momento comenzó a cortar con una tijera.

La recta era dura, se resistía, pero igual la tijera cada día ganaba un pedazo, y el ser.madre iba dejando de ser SER para devenir en NADA, el ser.madre está valiendo casi cero.

Desesperada de dolor, de esos ojos almendra que deberé aprender a recordar, igual ellos están en las fotos.

¿Por qué existen seres siniestros?

Seres que intentan robotizar la profunda esencia de todos.

Ul trabajo impecable, de hormiga, donde cada día el ser va dejando su ser, para devenir en robot. Los tienen encerrados en una cárcel-laboratorio par transformarlos enPersonas Decentes, Virtuosas, para que ganen mucho dinero, no importa que ellos sean o poetas, o que haya dibujado horas cuando era chiquitos,nada importa.

Se los llevaron un día en un operatvo, mediante picanas difrazadas de palabras a rastras que mentían dulzura.

En la calle hace un frío glacial.

No hay nada que caliente, es necesario el calor, pero no se sabe donde se fugó, aquí sólo hay hielo, camino por la planicie con la desesperada esperanza de encontrar un fogón donde sentarme, camino y camino, pero no llego.

Estoy en medio de un páramo.

No hay ser viviente alguno.

Anna Donner Rybak © 2011

Una mujer rara


I
No sabría decirse si María Eugenia era ingenua o jodida.

Lo único que podría decirse de ella es que era rara. Podría ser que se tratara de una engreída, porque caminaba altiva, como modelo en la pasarela, mirando siempre hacia el frente, estirándose hacia el cielo, como las bailarinas, y la mirada perdida en algún punto del horizonte lejano.

Solía vérsela sola.

- ¡Y quién podría tener paciencia para soportarla!- decían las otras damas reunidas en La Giralda, mientras aguardaban les sirvieran el té.

Un dejo de melancolía con frecuencia emanaba de la expresión de su rostro, los ojos ausentes, vaya a saber donde andaba volando.

Se evadía, y en décimas de nanosegundos, estaba en un instante perfecto; era muy exigente con los escenógrafos, detallista al máximo, el foco y el color eran asuntos de vida o muerte, los hombres temían no dar con el tono, temían saturarlo o apagarlo, no sabían tampoco cuál era el foco deseado, y siempre estaban nerviosos.

Por supuesto, se evadía con El.


II

Muchos eran los muchachos que la pretendían, pero sólo cierta franja tenía alguna posibilidad, el resto, mejor que ni lo intentara.

-¿Qué le ves? – preguntaba su mejor amiga – es ¡un viejo!

- Los jóvenes son predecibles y no guardan nada en la caja de sorpresas.- respondía ella.

- ¡Pero te lleva muchos años! Podrías tener a quien se te antoje, alguien “lindo”, ¿no ves cómo te miran? ¡Allá! Parece ser el hijo de Herrera Lussich, ¡mirá que estampa! ¿Qué le ves a ese señor? Es mayor, y sólo habla de política. Siempre con su traje azul, ¡es un viejo!

-¿Y yo qué soy?

-¿Cómo “yo que soy”?

- El es viejo, yo no soy “tan” vieja.

- No puedo evitarlo: pienso en ustedes en la intimidad y me causan rechazo… ¿Mientras te hace suya te habla de números?

-No, me recita poemas.

-Claro si es un viejo cursi, me había olvidado. No sé cómo te interesa un hombre que hace poesía. ¡Son todos raritos! Y pensar que el hijo de Herrera te subiría en el Pontiac que acaba de estrenar… ¡te subiría hasta en el biplano Henry Farman! Y vos... descartás a esos valientes aventureros, para quedarte con un viejo romántico.

-No me entiendas; yo me entiendo. Ah, y conectamos por poesías metafísicas.

-Claro, ¡esas son las que dictás en la cátedra de Literatura de la Universidad de las Mujeres! ¡Por favor, bajá a la Tierra! Pensar que nosotras, que bordamos, cosemos, sabemos cocinar, hicimos clases de protocolo y buenos modales, sabemos piano, y somos piadosas cristianas, y somos las que estamos listas para el matrimonio, tenemos que rezar todas las noches para que se nos dé, y a vos, que te importa un rábano, todos quieren casarse contigo.

-Yo no tengo la culpa si quieren casamiento. Les expliqué de todos los modos posibles que no me interesa en absoluto. Ahora que lo pienso, cuando venga la próxima propuesta, le hablo de vos.

-No sé... ¿será decente que vos le hables de mí a un hombre? ¿No debo esperar a que él tome la iniciativa?

-Sabés que yo, de eso no tengo la menor idea.


III

María Eugenia se vestía a desgano. Tanto insistieron las demás, tanto se negó, y tanto siguieron insistiendo, que perdió la paciencia y aceptó.

¡Qué pérdida de tiempo esas intrascendentes oratorias que se suscitaban en las confiterías! ¡Qué huecas y tontas eran! Tendría que hablar de algo, ¿de qué hablaría con ellas? Hablaría de moda. Al menos era un tema interesante, todas estarían sentadas, y alabarían su negligente vestido roto cerrado simplemente con alfileres de gancho con un dejo de hipocresía, y entonces le preguntarían cómo se le habría ocurrido aquella cuestión "vanguardista", y ella respondería que se lo prestó una amiga, entonces las otras con horror la mirarían.

Pero aquella noche, las mujeres hablaban de otra cosa. Estaban intrigadas, pues alguien había anunciado que tocaría algo nuevo. Un año antes, Matos Rodríguez había compuesto una marcha para una peña; La Comparsa.

¡Si no vas acompañada de ningún muchacho te llevará tu hermano! – le ordenaron.

Mi hermano”- pensaba ella – “tan formalito y distinguido profesor, qué aburrimiento, por favor.


IV

-¿Cómo? ¡No me vas a decir que prendés la “laptop” y vas a tu casilla de email y esperás una poesía! ¡Así que estás con él! ¡Ya me lo sospechaba! ¡No lo puedo creer!

-No veo por qué.

-Primero porque es un tipo casado.

-Ese no es mi problema, no soy resposable de sus decisiones, él lo es.

-Pero; y la esposa, ¿cómo podés arruinar una familia?

-¿Yo arruinar una familia?

-¡Claro! ¡Estás con un hombre que tiene dueña!

-¡Nadie en este mundo tiene un "dueño"! ¡Cada uno elige y es absolutamente responsable de sus elecciones!

-¿De verdad no te sentís culpable por su esposa?

-Yo no soy quien se debe pre.ocupar por la esposa, sino, como vos decís, su dueño. Y si a él no le importa, son cosas de ellos.

-¡No tenés corazón!

-¿Yo?

-¡Sos una egoísta! ¡No te importa ser una destructora de hogares!

-Momentito, que si su hogar está destruído; es porque está destruído.

-No entiendo.

-Que está destruído por razones que nada tienen que ver conmigo.

-¡Sos un témpano de hielo! ¡No te importa que la esposa sufra!

-A mi me importa él; no su esposa.

-Además, no entiendo cómo te peude gustar un eterno romántico. ¡No existe el romanticismo en estos tiempos! Si es romántico es cursi y si es cursi, es…

-¿Qué? ¿Qué es?

- Y bueno, la mayoría de los hombres no hacen poemas. Y los hombres que hacen poemas…

-¡Nada! ¡Son hombres que hacen poemas!

-Tenés que salir más… ¡A ver si de una buena vez conocés a alguien como Dios manda! ¡Alguien que te lleve a cenar, al cine, al teatro! ¡Y hacés tu familia en vez de seguir destruyendo las familias ajenas!

-Primero, yo "me llevo" sola. No necesito que nadie me lleve. Segundo no voy a hacer ninguna familia, y tampoco destruyo las otras.

-Bueno, era una manera de decir…

-¿Creés que tengo paciencia para esperar que me vayan a buscar a la salida del trabajo? Me gusta desplazarme con mis pies, detesto las ataduras. En el único lugar que necesito a un hombre es en una habitación, que podamos abrir y cerrar las celosías, donde no exista ningún reloj, nuestra habitación vendría a ser nuestro lugar en el mundo.

-¡Mirá que Dios le da pan al que no tiene dientes! Todas morimos para que nos inviten a salir, para que nos lleven a cenar, ¡para que nos luzcan por la rambla!

-Querida, yo por la rambla me luzco sola.


V.

-Era de esperarse que ella terminara así.

-Exacto, si siempre fue una desvergonzada.

-¡Siempre estuvo loca! ¡Sólo una loca podría haberse comportado con el desparpajo y el atrevimiento que ella lo hacía!

-Me da pena, por el hermano. Debe de haber sido un bochorno para su trayectoria tener una hermana loca y rara. ¡El sí que es una eminencia!

-Al fin y al cabo,lo mejor que le pudo pasar al genio es que esa hermana haya muerto. Sino, sólo le traería problemas.

-¡Lógica viva, querida!

Anna Donner Rybak © 2011

Yo creía que Artigas era asexuado...


El Natalicio de Artigas, el 19 de junio, la Batalla de Las Piedras, el 18 de mayo, libros descriptivos de esos hechos, de cuyo héroe y protagonista, Don José Gervasio Artigas, nada nos contaban. En cuarto año de escuela yo llegué a pensar que Artigas no tenía familia. Menos aún habría podido imaginarlo enamorado, y apasionado, con hijos con varias mujeres, ¡Horror! ¿Cómo habrían de enseñarnos a un Artigas, según el punto de vista Conservador, enamoradizo, y que vivía pasiones? Por supuesto que no, el héroe de una nación, SU HEROE, es un héroe, y los héroes, eran algo así como una especie de dioses, no comían, no dormían, no iban al baño, y menos aún, se ENAMORABAN, y menos aún eran apasionados, y tenían amores VARIOS.

Todo eso que nos fue vedado. HASTA AHORA. Marcia Collazo Ibáñez, que estoy segura si este libro hubiera aparecido en los tiempos que íbamos a la escuela, habría sido acusada de blasfemar la imagen del héroe.

Pero por suerte, gracias a Marcia, sabemos que Don José Gervasio Artigas, era un APASIONADO. Este Artigas de Marcia, es un Artigas Vanguardista, jamás lo ví antes. Así que... Gracias Marcia, y a todos, imperdible no se pierdan Amores Cimarrones, Las Mujeres de Artigas.

PROLOGO DE MARCIA COLLAZO IBAÑEZ

Figuran en esta obra seis mujeres de significación en la vida de José Artigas: tres de ellas de su misma sangre – la abuela paterna, la abuela materna y la madre – y tres de sus amores; no los únicos, pero seguramente los principales. Faltan otros nombres, que no han sido incluidos debido a la casi absoluta carencia de documentos y referencias históricas, que hace prácticamente imposible decir algo sobre ellos. Se trata de un obstáculo no menor para una novela histórica, ya que ésta, aunque una trama ficcional, debe contar por la fuerza con algunos asideros fácticos que la hagan posible. Así pues, he dejado fuera de estas páginas a las dos mujeres desconocidas con las que José Artigas tuvo a Pedro Mónico y María Escolástica, respectivamente; a Matilda Borda, la pulpera con la que tuvo a Roberto, y a Clara Gómez, la que habría sido en tierra paraguaya su última pareja, y con la que habría tenido a Simeón.

La importancia de las mujeres en la vida de Artigas fue, sin lugar a dudas, profunda, compleja y perdurable. Para la historia, en cambio – al menos para una historia oficial estructurada desde prácticas discursivas y modos de objetivación que han tendido a ignorar o minimizar a la mujer como sujeto de transformación- parece haber sido prácticamente nula. Sin embargo, ellas han estado ahí. Ellas han presenciado los mismos acontecimientos, han contribuido a crear la urdimbre de sus significados, y según creo, se han hecho inolvidables – cada una a su modo – para el hombre de carne y hueso que en esta novela las une y las convoca.

Durante mucho tiempo me he preguntado, casi con una suerte de obsesión, por la huella de estas mujeres en la vida de Artigas. A través de la investigación histórica encontré algunas respuestas, casi todas indirectas, casi todas desesperadamente escasas; sin embargo el ambiente, la época, las creencias y las costumbres, todo estaba ahí, latiendo y señalando, como un gigantesco rompecabezas desparramado. Faltaba tender los hilos, descubrir las conexiones, las coincidencias, las sincronías del entramado. La creación literaria me permitió imaginar y compaginar el resto, o por mejor decir, intuirlo, dejarlo crecer, y desplegarse en mí, lo mismo que las ramas un árbol. En definitiva, me propuse recrear el alma, la raíz, el sentimiento y también la razón que alentó en estas mujeres, sin mengua del rigor histórico allí donde este debe ser respetado.

Por otra parte, la honda influencia femenina en todos los procesos revolucionarios del continente americano es innegable. Parafraseando a la escritora venezolana Teresa de la Parra, ellas “son las abanderadas de este sentimiento de encono que está pidiendo a gritos una protesta. Como lo demostrarán en la Independencia, bajo su exterior lánguido tienen un alma de fuego lista para todas las exaltaciones, todos los sacrificios y todos los heroísmos […] Las mujeres asisten a los comentarios, a la exposición de nuevas ideas, a todos los gérmenes de revolución que van creciendo a puerta cerrada en las salas y en los patios de las casas principales. Allí, en la tertulia ellas fustigan a los hombres con sus observaciones personales y sus palabras vehementes […] Ellas han tejido con su abnegación el espíritu patriarcal de la familia criolla y al pasar sus voces sobre el idioma le labraron en cadencias y dulzuras todos sus propios ensueños. Cuando llega la Independencia una ráfaga de heroísmo colectivo las despierta. Movidas por él pasan en la historia como el caudal de un río”. Un río que es, en todo caso, humano. Sus heroísmos no tienen porqué suponer – aunque muchas veces así sea – actos desenfrenados, épicos o gloriosos, sino la llama y simple cotidianeidad de los días y las noches, los sudores y las fatigas, las porfías y los anhelos, los enconos y las ilusiones con las que se labra una vida, como ha sido el caso de José artigas y sus amores cimarrones: los de la sangre y los de la pasión.

Marcia Collazo Ibáñez, 24 de marzo de 2011.

Violencia Doméstica.


  • Sos un ser humano. (Merecés los mínimos derechos humanos elementales).
  • Sos una mujer (Merecés que te traten como un individuo con vida propia; no como una sombra, no como una sirvienta, si tu pareja está cansada, y trabaja, vos también, su deber es ayudarte).
  • Sos una madre (Merecés que te traten como madre, por más que tu pareja ya no exista, vos seguís siendo Una Madre).
No hace falta que te peguen para ser una víctima más del flagelo de la Violencia Doméstica. Existen miles de comportamientos que son violentos, no hace falta un castigo físico.

La Violencia Doméstica es Física y/o Psíquica. Y quien la ejerce es el hombre que está (o estuvo) a tu lado.

Y si tiene alguna de estas conductas, sos una víctima más de la Violencia Doméstica.

NO PERMITAS QUE NADIE TE QUITE EL VALOR, NO PERMITAS QUE TE MENOSPRECIEN, NO PERMITAS BAJO NINGUN CONCEPTO TE ROTULEN (no es necesario hablar para rotular), Y SI EL HOMBRE QUE ES TU PAREJA PERMITE QUE OTROS LO HAGAN; también sos una víctima de la Violencia Doméstica.

Comienza tu historia de pareja.

SU FAMILIA.

Si su familia no te acepta, y te discrimina porque no venís de una familia de Dinero, o por tener ideologías políticas diferentes, y él no te defiende, sos víctima de la Violencia Doméstica.

Si su familia te trata de ladrona, y es una razón de vida o muerte que vos firmes la separación de bienes, para después dejar una propiedad a su nombre. Indirectamente te están viendo como una futura ladrona, y si ven eso en vos, no te valoran ni te quieren. Si él no te defiende, y todavía te propone que firmes, sos víctima de la Violencia Doméstica.

Si su familia no valora tus estudios, tus esfuerzos, y él lo permite, sos víctima de la Violencia Doméstica.

Si su familia te desvalora porque no hacés las tareas del hogar y él lo permite, sos víctima de la Violencia Doméstica.

Quedaste embarazada. Si su familia les pregunta: ¿Quieren continuar con el embarazo?, (NO TENER AL BEBE) es porque no creen en tu capacidad de dar vida, ni dar amor, no te quieren. Si él no te defiende, sos víctima de la Violencia Doméstica.

Nace tu hijo.

Si su familia te acusa de mala madre porque vos trabajás, y elegís una guardería ante una empleada, y él no te defiende, sos víctima de la Violencia Doméstica.

Si su familia no valora tu trabajo, tus talentos, tu dedicación, tu crecimiento en lo que hayas elegido, y él no te defiende, sos víctima de la Violencia Doméstica.

EL.

Si no te cede un ámbito para que le digas cómo te sentís estando con él en pareja, sos víctima de la Violencia Doméstica.

Si sos depresiva crónica, y te dice: “Otra vez con eso”. Punto Uno. Es un Iletrado. Punto Dos. Sos víctima de la Violencia Doméstica.

Si cuando te habla, lo hace de mal humor, te pone cara de molestia, sos víctima de la Violencia Doméstica.

Si cuando te acompaña a los casamientos de tus amigas, se sienta, no dice una palabra, y pone cara de “Qué embole esta m, ¿hasta qué hora me tengo que quedar?”, sos víctima de la Violencia Doméstica.

Estás embarazada. Salís de trabajar y/o estudiar tarde a la noche. El tiene el auto estacionado en la puerta de tu casa, pero no te va a buscar porque está cómodamente viendo TV, y vos “total tenés el bondi que te deja cerquita”, ¡SOS VICTIMA DE VIOLENCIA DOMESTICA!

Si te niega el diálogo, sos víctima de la Violencia Doméstica.

Si tus cosas le paspan, y te las tira por la cabeza (tus logros, tus alegrías por haber ganado algo), sos víctima de la Violencia Doméstica.

PASA EL TIEMPO.

Pasa el tiempo. Vos pedís, necesitás que algo cambie, que él te de una mínima muestra de sensibilidad, y no sucede. Nunca sucede. Pasan los años, y cada día un poco más, vas dejando de ser SER, y vas siendo más COSA, a él le importa un rábano de tu vida de Lunes a Viernes, es un Work Aholic, y primero la empresa, segundo la empresa, y allá por último, te mira, y sigue de largo, y sigue pasando el tiempo, y vos (que también vas a trabajar de Lunes a Viernes), y llega a tu casa y te deja todo tirado, para que vos juntes, si le doblás su ropa, y saca una y todo se vuelve un rollo, si te mira con cara de o., y vos gritás sin hablar: ¡EXISTO!, y él te dice que ya se le acaba la paciencia, y cada día más se instala en su discurso, además de todo lo anterior que venía sucediendo desde que comenzaron a salir, ¡POR SUPUESTO QUE SOS VICTIMA DE VIOLENCIA DOMESTICA!

Sigue pasando el tiempo. Vos creés en otras áreas, y al primero que querés mostrarle es a él, y recibís un “Que lindo” de compromiso, (si tenés suerte), sino, un “Ahora tengo que bañarme, después lo miro”, y al otro día ves que dejó tirado lo que tanto querías mostrarle, ¡POR SUPUESTO QUE SOS UNA VICTIMA DE VIOLENCIA DOMESTICA!

Ese hombre sólo tiene ojos para su trabajo, sus actividades, y para vos, solamente a la hora de satisfacer la líbido. Ese hombre está lleno de odio, que fue acumulando a lo largo de los años, y llega un día que te grita más fuerte. Y llega otro día que te apreta más fuerte. No es necesario que te duela, ¡POR SUPUESTO QUE SOS UNA VICTIMA DE VIOLENCIA DOMÉSTICA!

Y nunca te arrepientas de nada que hayas hecho para impedir que te falten el respeto, nunca te arrepientas de lo que SI LES DIJISTE, todo es poco, podrías decirles y marcarles sus miserias hasta el último día de tu vida.

NUNCA TE ARREPIENTAS NI PERMITAS QUE NADIE TE FALTE EL RESPETO. SI LES CAE GORDO, QUE SE ….
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